#42 - Violencia obstétrica: ¿Qué responsabilidad tiene el sistema?
En este episodio #42 de Aguas Claras conversamos con Laia Casadevall sobre sus experiencias con la violencia obstétrica y sobre los patrones estructurales que el sistema sigue sosteniendo en la atención al parto.
Laia es enfermera, matrona y autora de cuatro libros sobre maternidad y crianza. Es experta en partos domiciliarios, especialista en lactancia materna y sueño infantil y fundadora de la Plataforma científica en defensa del pinzamiento óptimo del cordón umbilical, activista por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, divulgadora y docente.
A partir de su último libro No estás sola, hablamos de los relatos de muchas mujeres, de cómo se repiten ciertas experiencias en contextos distintos y de por qué no basta con entender la violencia obstétrica como un problema individual o como una suma de casos aislados.
Temas clave del episodio
- La falta de información accesible en la atención materna
- Los patrones que se repiten en los relatos de las mujeres
- Qué margen de acción tienen las profesionales dentro de sistemas que no facilitan una atención respetuosa.
Capítulos:
00:00 Introducción
02:11 El camino hacia la matronería
06:47 Experiencias en el Reino Unido
07:46 Regreso a Barcelona y violencia obstétrica
09:53 Activismo y empoderamiento de las mujeres
12:41 Relatos de mujeres sobre violencia obstétrica
20:08 Líneas rojas en la atención obstétrica
24:20 La lucha por la información accesible
27:00 Consentimiento informado y autonomía de las mujeres
28:34 La infantilización y el paternalismo en el parto
30:14 Límites estructurales en la atención obstétrica
32:39 La importancia del respeto y la empatía en el parto
35:50 Crear espacios de debate sobre la violencia obstétrica
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Transcripción del episodio
Judith Janssen (00:19)
Hoy tenemos un nuevo episodio después de bastante tiempo de silencio. Creo que desde febrero que no hemos publicado nada por...
varios temas de mucho trabajo asistencial de mi parte, de formación de Alejandra, de las dos, bueno, los dos estamos muy metidas también en asociaciones, de Red CAPS MUNet de asociaciones regionales, entonces, bueno, hemos estado muy liadas,
cada uno con su activismo hemos tenido que parar un poquito y hoy muy contentas de estar de vuelta con una muy interesante
con
Casadevall Castañe. Ella es enfermera graduada por la Universidad de Vic y matrona graduada por la City University of London.
Es autora de cuatro libros sobre maternidad y
casa, ;Maternidad consciente y ahora su último libro, No estás sola.
Ella
partos domiciliarios, especialista en lactancia materna y en sueño
Además es fundadora de la plataforma científica en defensa del pinzamiento óptimo del cordón umbilical y activista por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
Hace un gran trabajo de divulgación y es docente
y actualmente está doctorando en salud, bienestar y bioética en la Universidad Blanquerna de Barcelona.
Hoy hablamos con Laia sobre su nuevo libro, No estás sola,
sobre las experiencias suyas y también sobre todo de las mujeres
profesionales.
Alejandra (01:48)
Bueno, ya estamos aquí, por fin conectadas. ¿Qué tal la ya bienvenida?
Laia Casadevall (01:52)
Gracias, muy bien. Gracias por invitarme.
Alejandra (01:55)
Teníamos ganas de hace tiempo de que estuvieras en este espacio. Así que tenemos muy buena oportunidad con la publicación de tu libro. Y bueno, como siempre, a todas nuestras invitadas les preguntamos cómo comenzó tu camino en el mundo perinatal.
Laia Casadevall (02:11)
Pues a ver, lo empiezo explicando en el libro justamente, como he llegado hasta aquí, Y es, básicamente siempre, había deseado ser matrona toda mi vida, no me preguntéis de dónde viene porque no tenía ninguna referente cerca, pero en el libro sí que explico que quizás viene de mi propio nacimiento, ¿vale?
y ya lo dejo aquí para quien quiera leer y profundizar. bueno, básicamente siempre he querido ser matrona y ya desde bien joven, estaba yo enfocándome en cómo llegaría a ser matrona, y vi hace muchísimos años, en la dos creo que era el 90 y algo, o el 2000 y poco, un documental que se llamaba De Parto,
donde entrevistaban a muchísimas activistas de aquí, España, y comparaban la atención obstétrica entre España, Reino Unido y Holanda. Entonces, mí ese documental me marcó mi existencia y dije, yo me voy a formar en Reino Unido. Y allí tenía como unos 15 años o así, imagínate. Y sabía también, informarme y tal, que primero tenía que ser enfermera para poder ir a hacer, o sea, estudiar de matrona en Reino Unido.
Así que el primer paso fue empezar la carrera de enfermería aquí en España. Hice la carrera que me gustó, pero yo tenía clarísimo que no iba a ser enfermera, yo iba a ser matrona. Y de hecho, ya en la formación pedí hacer una rotación con matrona y me lo dejaron hacer, que a mí me encantó. Pero en esta rotación ya me enviaron un día a sala de partos y allí me di de bruces.
con la violencia obstétrica que ya había visto en ese documental. Yo pensando, a ver si tantos años después la cosa ha cambiado, pues no. Y tuve más claro que nunca que yo aquí no me formaría que me iba a Reino Unido pensando que allí era otro mundo y mucho mejor. Que en realidad sí, pero no. O sea, la violencia obstétrica, ya veréis que no
tiene fronteras, pues eso cuando acabé de enfermería, trabajé un año aquí porque también un requisito para poder acceder a la universidad en Reino Unido, o sea, uno de los pasos y ya me trasladé a Reino Unido, en Londres y...
y empecé el camino para acceder a la universidad. Primero tenía que aprender inglés porque no sabía hablar inglés, fijaros, pero yo tenía clarísimo que me iba formar como matrona allí y estuve haciendo superintensivos de inglés los primeros tres meses. Después empecé a trabajar como enfermera allí porque era otro requisito, ser enfermera seis meses en el NHS para poder acceder a la carrera allí y luego ya al año justo de llegar, justo al año he entrado a la universidad en la City University of London.
Y me formé como matrona y las primeras prácticas como matrona, o sea, me fascinó la formación allí, es maravillosa, y se compagina lo que es parte universitaria y parte de prácticas de atención. Entonces, el primer parto que vi...
allí en Reino Unido y yo emocionada he llegado hasta aquí. El primer parto fue violencia obstétrica tremenda, ejercida por una matrona
a una mujer inmigrante bueno fue para mí en plan ¿qué estoy haciendo aquí? o sea yo he hecho todo esto para llegar aquí y luego me di cuenta pues esto, que la violencia obstétrica no tiene fronteras puede ser ejercida por cualquier profesional en cualquier lugar del mundo y a cualquier mujer entonces lo que tuve muy claro a partir de esa experiencia es que quizás eso me había enseñado la vida
que me había puesto eso delante, es lo que nunca jamás iba a perpetuar. Y a partir de allí, pues... Bueno, era una estudiante astuta y empecé a ver con quién me podía juntar, qué matronas yo podía juntarme para... Pues, para aprender la obstetricia que yo había ido a buscar. Y la verdad es que...
que bueno, tuve una tutora maravillosa que me dio alas para aprender todo lo que yo pues quería aprender. Y bueno, ya cuando me gradué como matrona, me quedé un año y medio trabajando allí en un equipo
integrado de matronas que lo que bueno, lo que significaba era un equipo nuevo que habíamos cinco matronas que nos habíamos formado en la misma corte y lo que hacíamos era un día de parto en casa, en el centro de nacimientos, un día de post partos a domicilio, un día de comunitaria, son long days, vale, todo esto, y luego estábamos de guardia para los partos en casa de la zona.
Alejandra (06:43)
mmm
Laia Casadevall (06:47)
Entonces era maravilloso porque veíamos toda la atención, o sea, había mucha continuidad. bueno, me quedé allí hasta que llegó una oferta de trabajo de Barcelona, que era trabajar con el equipo Neixer a Casa. Y me vine con los ojos cerrados porque era volver a casa y...
trabajando donde yo quería trabajar, era en el parto en casa, eso lo tenía clarísimo yo también de siempre, que quería atender partos en casa porque es donde más libertad podía ejercer yo como matrona y más libertad podían tener las mujeres. Entonces esta oferta fue aceptada rápidamente y volví en el año 2013.
Era junio o agosto de 2013 volví aquí en Barcelona para atender partos en casa y en Neixer a Casa en ese momento atendíamos muchísimos partos en casa, éramos un equipo que iba creciendo y atendíamos muchos partos en casa durante años.
Y esto me acercó otra vez a la violencia obstétrica. Pum, solo de llegar, sea, fue una bofetada importante porque cuando empiezas a acompañar partos en casa, no solo ves a las mujeres en ese momento, sino que tú empiezas este acompañamiento desde el principio del embarazo, vas viendo a estas mujeres, las acompañas durante el parto y sobre todo en el posparto, en sus casas, entras en su vida familiar íntima, te haces miembro de esa unidad.
O sea, es como un vínculo increíble. ¿Qué empecé a escuchar? Que muchas de estas mujeres que llegaban al parto en casa llegaban porque estaban huyendo de la violencia obstétrica que habían vivido en hospitales. Y cuando me relataban sus historias, o sea, era en plan, ¿pero qué es esto? Yo esto no lo había visto, o sea, era inimaginable en Reino Unido.
Y yo allí ya había vivido violencia obstétrica. Aquí hablamos de cosas como separaciones madre, bebé y pareja en las cesáreas y esto era así, sí o sí. Y para mí era, ¿cómo puede ser si yo allí ya nunca he visto una cesárea con separación? Nunca.
Alejandra (08:49)
Gracias.
Laia Casadevall (08:54)
Nunca había visto que se separan ni en una urgencia vital a la madre de su pareja o de su bebé. Entonces, tan...
chocantes como esta empezaron a aparecer y fue lo que me animó a entrar en los grupos de activismo de Dona Llum, empezar a pues vamos a qué podemos hacer para que las mujeres, o sea yo había vivido otro sistema muy diferente donde el acceso a la información era el pilar fundamental y aquí me estaba encontrando que las mujeres sólo repetían que no sabían dónde encontrar información, que el sistema no les ofrecía esta información que ni siquiera sabían que
tenían derechos muchas veces a decir no o que se puede elegir o sea cosas tan básicas y empezó aquí un proyecto que era el de Vull ser informada desde Dona Llum en el grupo de matronas pues empezamos a difundir información veraz objetiva y científica de los temas más sensibles
Alejandra (09:42)
Eso te iba a decir,
Laia Casadevall (09:53)
Que más preocupaban a las mujeres, ¿no? Partos de nagas, parto después de cesáreas, etcétera, y para que pudieran ver cuál es la evidencia, cuáles son las alternativas, cuál es la información para que puedan decidir libremente, o sea, es que al final no cuando hablamos
de activismo no es ir hacia un tipo de parto nacimiento sino que las mujeres pueden ser realmente libres de decidir. Y bueno aquí empezó un poco esto, el activismo desde Dona Llum, después a partir de aquí surgieron otros proyectos de activismo como la plataforma científica del pinzamiento óptimo y luego ya también empecé ya cuando tuve a mi primer hijo en el año 2016.
Diciembre de 2016, que nació mi primer hijo y empecé pues...
que estás en el sofá dando la teta y no puedes hacer nada más que dar la teta a tu bebé y maternando a tu bebé, pues tenía el móvil en la mano cuando dormía y empezó la divulgación en redes sociales. Entonces empecé a divulgar lo que estaba viviendo y desde otro lugar, las redes sociales que también son una fuente de información gratuita, accesible a todas las mujeres. Y aquí empezó un poco tema de redes sociales. Y luego ya...
a partir de aquí, esta difusión.
Llegó un día la editorial Vergara y me dijo oye todo esto que estás escribiendo aquí lo quieres dejar escrito en un libro y yo me quedé wow pues no me lo había planteado nunca pero realmente es muy necesario porque en ese momento cuando yo escribí el primer libro Guía para un embarazo consciente, no había absolutamente ningún libro en todo el estado español escrito por una matrona ni un libro o sea las mujeres iban a buscar libros
escritos por matronas holandesas o Michel Odent, o sea, no había nada escrito aquí por una matrona. Entonces este primer libro fue, bueno, era muy necesario y realmente ha tenido muy buena acogida y a partir de este libro pues ya fueron surgiendo los demás,
hasta llegar a este de no estás sola, que al final para mí era una responsabilidad también, después de haber vivido y acompañado la violencia obstétrica que se ha ido cruzando en mi camino a lo largo de toda mi carrera profesional o en mi propio nacimiento. siempre explico cuando acompañas solo partos, tú no.
no puedes saber la experiencia real de las mujeres, es cuando acompañas después en sus crianzas y sus maternidades que escuchas sus relatos, es donde allí te das cuenta de qué es lo que está pasando. Y después de tantísimos años acompañando maternidades y acompañando relatos como los que constan en este libro, que quedan invisibilizados porque la sociedad no quiere verlos, no quiere escucharlos o
Alejandra (12:28)
Sí, sí, sí.
mmm
Laia Casadevall (12:41)
muchas veces pues eso no, ni siquiera sabemos que existe porque pues mamá y bebes también pues ya está felices deberías estar y tal y muchas veces los profesioneros ni siquiera son conscientes de lo que hay años y meses después de estas historias y
y era una forma de hacer llegar las historias de todas estas mujeres, de que se publicaran y que llegaran a poder ser leídas, ⁓ denunciadas de alguna forma.
Alejandra (13:10)
de hecho, por esa época, antes de que tú publicases el libro de maternidad consciente, embarazo consciente, es cierto que lo que podía estar al alcance en una librería era el típico libro de el embarazo, los 9 pasos de tu embarazo, más una guía de te va pasar esto, esto, esto, así va creciendo
tu frambuesa dentro de tu barriguita y escrito por ginecólogos o ginecólogas. No son lecturas que realmente te den esa información de empoderarte con información como cualquier persona adulta sobre un tema que se informa y se hace responsable de su propio proceso. Como si se empezaba a conseguir con Buisa Informada y todos estos recursos, también los grupos de información.
los grupos de apoyo de Dona Llum, esta informarse que lleva a que las mujeres reclamen, pidan y exijan formas de atender en base a sus decisiones informadas y conscientes, como personas adultas que son las embarazadas.
Laia Casadevall (14:17)
Sí, porque la base
del cambio siempre viene de la mano de las mujeres. Y esto lo explico en el libro también, que muchas veces pensamos que tiene que venir de arriba, de arriba no va a venir nada. O sea, son las mujeres quienes desde abajo consiguen los cambios. Y son estos grupos,
están todos nombrados aquí en el libro, ¿no? Desde el Parto es Nuestro, Dona Llum, todas las asociaciones que han habido, ¿no? Vía Láctea, etcétera, que son estas asociaciones de mujeres y profesionales, a veces, pues que lo que hacen es hacer presión para que haya cambios y la estrategia de atención al parto normal fue impulsada por estos grupos, si no, quizás no estaríamos esperándola, ¿no? Entonces, o yo siempre explico,
la primera cesárea respetuosa que hubo en Cataluña, la primera cesárea humanizada donde se escuchó a la madre y se dejó entrar, o sea, se hizo todo bien, fue porque una mujer la peleó y era una mujer que acompañamos desde Neixer a Casa, se reunió con dirección del Valle de Hebrón, tuvo 50 reuniones, o sea, y ella consiguió esa primera cesárea, a partir de allí le pusieron el nombre que ella eligió,
y ese hospital implementó este tipo de cesáreas. Y a partir de aquí, ha ido... osea, que al final los cambios vienen de las mujeres. Por eso yo siempre digo reclamar, reclamar, reclamar porque aunque parece que no hacemos nada, hacemos mucho.
Alejandra (15:43)
Sí, sí, hacemos mucho y esta energía que se siente cuando están las mujeres reclamando y las profesionales con ellas en virtud de ser más allá que una profesional, ser una mujer con ellas, se empieza a sentir algo en el cuerpo que es imparable. Y las profesionales, especialmente las comadronas, son un puente con el sistema para que luego en el sistema se pueda todo...
Laia Casadevall (15:52)
...
Sí.
Alejandra (16:11)
poco
a poco también sentar con tierra, con forma. ¿Cómo ha sido el proceso de escribir el libro? ¿Qué te ha removido más? ¿Cómo ha sido? ¿Cómo se escribe un libro?
Laia Casadevall (16:17)
Sí.
Bueno,
el libro lo... ya veréis, que hay una... o sea, como todos mis libros, hay una parte teórica, o sea que yo voy explicando objetivamente todo lo que es la violencia obstétrica, el marco teórico, legislaciones, todo lo que hay sobre objetivos, estudios, etcétera, sobre la violencia obstétrica, pero entre medio...
pues están las historias de las mujeres, historias reales que yo pedí desde mi red de Instagram,
y algunas mujeres que yo había acompañado también les pedí si querían escribir sus relatos. Evidentemente no constan todos porque era imposible incluir todos los relatos que me llegaron, pero sí que este libro al final es de todas porque es un libro que contiene historias de diferentes mujeres y que han sido escritos por ellas y no he cambiado nada.
Judith Janssen (17:18)
Sí, qué importante, recoges todas esas experiencias de esas mujeres. ¿Qué cosas, patrones has visto en esos relatos?
Laia Casadevall (17:26)
Bueno, normalmente siempre acaban siendo partos muy intervenidos, la mujer no ha sido informada debidamente porque muchas veces, qué es lo que pasa?
Banalizamos las intervenciones médicas. Toca una inducción, pero no le explicamos a la mujer qué es una inducción del parto de verdad y qué implica y qué diferencias hay con un parto de inicio espontáneo. No explicamos todo esto, la medicalización que va a conllevar este tipo de parto, etc. Entonces las mujeres no tienen unas expectativas reales de lo que es una inducción y luego ocurre que se encuentran
dentro de una espiral de intervenciones y que muchas veces no es solo las intervenciones sino que lo peor es cómo se sienten tratadas y acompañadas durante este proceso, que es que no se sienten informadas en ningún momento, no se sienten validadas, no se sienten acompañadas como ellas merecen, se sienten un objeto pasivo dentro de su propia experiencia de parto que no olvidemos que es el momento más importante de la vida o uno de los momentos más
importantes de la vida de una mujer.
Entonces, siempre acaba siendo lo mismo, partos que son muy intervenidos donde precisamente no se ha informado bien, no hay un consentimiento informado válido, las mujeres no se sienten bien acompañadas ni escuchadas ni protagonistas de su historia y luego pues evidentemente hay desenlaces y desenlaces, pero al final lo más importante, yo no digo no son las intervenciones porque a veces las intervenciones son necesarias y tú puedes tener una
necesaria y que sea una experiencia inolvidable, preciosa y respetuosa con tus necesidades, y las del bebé, Pero no se trata de las intervenciones en sí, sino cómo tratamos a las mujeres y, al final, lo que une a todos estos relatos es esto, el cómo fueron tratadas estas mujeres, cómo se sintieron en sus partos.
Judith Janssen (19:21)
Sí, eso es tan importante, también lo escucho en los relatos, lo que tú dices no depende tanto del tipo de parto, de cómo ha ido, pero de cómo ellas se han sentido. Porque tú puedes entender por qué una intervención y además incluso decidir por esa intervención, porque hay tantas decisiones en un campo muy gris, que pocas veces hay como que se necesita sí o sí esto, pero realmente puedes
Laia Casadevall (19:31)
excepto
Judith Janssen (19:51)
comparar diferentes planteamientos y diferentes opciones en esos contextos. También en tu libro hablas de ciertas líneas rojas, ¿no? y que son responsabilidades más del sistema que de la mujer. ¿Puedes hablar un poquito más de eso?
Laia Casadevall (19:58)
Sí sí
Bueno, para mí, líneas rojas son tres claves. Una es el lenguaje que utilizamos los profesionales, cómo nos dirigimos a las mujeres y este, pues, el lenguaje verbal y no verbal.
Pero cosas tan básicas como esto, no informar bien a las mujeres, presentarnos cuando llegamos cuando tú entras en una habitación de parto, cosas tan básicas como presentarte con nombre y cargo completo y decirle pues hoy voy a ser tu acompañante, si me necesitas me puedes, o sea...
Humanidad, ¿vale? Dejar de infantilizar a las mujeres, el paternalismo este de yo sé mejor porque soy el profesional, ¿no? Y tú qué vas a saber. A veces no se dice así, pero...
este es el mensaje o coacciones, etcétera o mensajes no verbales como miradas de desaprobación o miradas entre profesionales en plan mira está loca cosas así pues que al final estos son líneas rojas importantes y que
pues que a veces hacemos... Yo siempre digo la violencia obstétrica no es que la hagas queriendo, sino que a veces es que está tan normalizada ciertas cosas que las ejercemos sin darnos cuenta. Nadie quiere ejercer violencia, o quiero pensar que nadie quiere ejercer violencia obstétrica. Otra línea roja serían los protocolos, estos protocolos que deberían estar actualizados, o sea, los protocolos son herramientas muy valiosas y que deben estar
estar en todos los centros hospitalarios porque al final son guías de práctica clínica que lo que hacen es unificar la práctica clínica entre profesionales, que haya un orden, que todos trabajemos de la misma forma, pero tenemos que saber que los protocolos no son inamovibles ni son ley, ¿vale? Y luego otra cosa muy importante por encima de estos protocolos está la ley de autonomía del paciente, es decir, las mujeres
lo que decidan, pasa por encima de este protocolo, no puedes decirles que el protocolo no lo permite porque esto que estás diciendo es ilegal o sea por encima de estos protocolos está la decisión de las mujeres y luego otra cosa muy importante
Alejandra (22:04)
No tenés en...
Laia Casadevall (22:13)
Que estos protocolos deben estar actualizados en base a evidencia científica actual. No puede ser que tengamos protocolos de hace 20 años o 10 o 15 o 5. Los protocolos tienen que estar actualizados en base a la evidencia actual, sino de qué nos sirve este
Y aquí podríamos entrar con el protocolo este de las cesáreas que hablamos. ¿Cómo puede ser que haya hospitales aún a día de hoy que sí tengan protocolo actualizado de cesárea humanizada y otros hospitales que aún separan a la madre de la pareja o del bebé? Cosas así que nos tienen que alertar de es una línea roja que en este sitio no se han actualizado bien. Otra
otra línea roja serían las tasas de intervenciones también. Al final pues de nuevo las intervenciones a veces son muy necesarias pero sabemos por estadísticas que tenemos publicadas y estudios pues que actualmente muchas de las tasas de intervenciones sobrepasan las recomendaciones actuales. Entonces tenemos que ser críticos y
y reflexionar qué es lo que no estamos haciendo bien cuando tenemos una tasa de inducción ahora mismo que está triplicando la recomendación. Estamos a más de 30 % de inducciones, entonces no podemos justificar bajo ninguna circunstancia un 30 y pico por ciento de inducciones ahora mismo. O la tasa de cesáreas, que también supera con creces las recomendaciones y ya no hablemos de hospitales privados.
Alejandra (23:31)
Si.
Laia Casadevall (23:47)
Entonces, esto, las tasas de intervenciones también nos pueden alertar, ¿no? Si tú vas a ver un hospital y sabes que la tasa de inducción es del 40%, pues oye, huye, porque esto es una línea roja. Aquí no se están atendiendo los partos como se deberían atender si tenemos 40 % de cesáreas, ¿no?
Judith Janssen (24:06)
Claro, también hablas en tu libro de que las mujeres tienen que de alguna manera investigar a fondo dónde quieren parir y con quién, que eso es lamentablemente necesario, a la vez también crea muchísima desigualdad.
Laia Casadevall (24:20)
Es que no es justo.
Judith Janssen (24:21)
No es justo
porque no todo el tiene la capacidad de hacerlo, de hacer esa investigación o incluso de poder moverse de un sitio a otro.
Laia Casadevall (24:33)
Bueno, por eso
aquí empezó mi lucha para que la información no fuera un privilegio, sino que fuera un derecho de todas y que la información llegara gratuitamente a todas las mujeres, porque esto es una responsabilidad del sistema, pero si el sistema no la está ejerciendo, vamos a poner desde otros lugares, al final lo que decíamos, las mujeres desde abajo, siempre intentando ayudarnos entre nosotras. Y al final, este ha sido un poco mi lema de que esta información llegue y al final la información
es poder, no lo es todo, por supuesto, faltan muchos cambios que no están en nuestras manos, pero la información es uno de los pilares fundamentales. Si tú no conoces todas tus opciones, al final no tienes ninguna, entonces es súper importante que al menos la información llegue y que repito que es súper injusto que esto no llegue por parte del sistema y para mí es una de las asignaturas pendientes más, o sea, para mí es la asignatura pendiente.
El consentimiento informado adecuado y que las mujeres, desde el sistema...
se proporciona esta información verdad objetiva científica a todas las mujeres que al final viene esto no, consentimiento informado, tú no puedes dar un consentimiento informado adecuado a ninguna mujer si no le has informado bien de las indicaciones de esta intervención que le estás proponiendo si no le has informado de los beneficios, los riesgos, las alternativas, el que pasa si no hago nada, tiene derecho a segundas opiniones, a rechazar, aceptar, o sea si tú no estás
informando bien al final pues estás vulnerando un derecho humano a las mujeres.
Judith Janssen (26:11)
Totalmente toca unos pilares muy fundamentales de nuestra profesión, no hacer daño, pero además del código deontológico también explicita de que tengamos que dar esa información y tenemos que ofrecer todo ese dibujo completo de lo que es una intervención o lo que es incluso una opción
Laia Casadevall (26:30)
Sí,
porque a veces pensamos con cosas grandes como una cesárea o tal, no, es que hablamos de que todo, o sea desde una ecografía, una analítica, un cribaje, tú necesitas la información para poder aceptar o rechazar esto con conocimiento y conciencia, entonces, bueno.
Para mí esta es la asignatura pendiente, o sea, el pilar que nos falla más importante, el derecho a la autonomía de las mujeres real, que aún al día de hoy se está vulnerando.
Alejandra (27:01)
Sí, sí. Y con esto viene implícito también el aprender a dar la información, ¿no? Todos esos lenguajes comunicativos que no tenemos, que en el sistema no se ve, que no se trata de... No sé, dentro del parto, ¿no? Entro y te conecto la oxytocina porque eso no avanza o como mucho te digo, bueno, voy a ponerte un poco de oxytocina para que esto avance.
Laia Casadevall (27:27)
Claro, este es el tema, Que la infantilización de la mujer, o sea, al final, el tema de la autonomía es tener presente que somos personas adultas con derechos humanos, o sea, es básicamente esto, simple y tan complejo a la vez, ¿no? Durante el parto se nos trata como si fuéramos niñas pequeñas y durante el embarazo.
Este abuso de intervenciones, de consultas y además no darte la información adecuada si no ahora toca esto o esto porque yo sé qué es lo que toca y lo que está bien ahora. Y luego ya una vez das a luz pues a partir de aquí todo cambia, tú dejas de ser de interés, la mujer pasa a ser
Alejandra (28:08)
mmm, mmm, desaparece
Laia Casadevall (28:11)
a desaparecer del sistema, ya no nos interesas para nada. De tenerte controladísima y si te saltas una prueba, has dado a luz, nos importas un carajo y ahora quien nos importa es el bebé, el producto. Ahora tú ya no me interesas, ni tu suelo pélvico, ni tu salud mental, ni tu lactancia materna, ni absolutamente nada. sea, ahora solo hay visitas para el bebé. Pediatría, bebé,
Alejandra (28:13)
mmm mmm mmm
¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué?
Laia Casadevall (28:34)
visita del recién nacido y la madre pues yo digo esto nos da un mensaje muy interesante de lo poco que nos quiere el sistema ¿no? ¿por qué nos quiere? para producir bebés
Alejandra (28:44)
mmm mmm
Gratis.
Para producir gratis.
Laia Casadevall (28:49)
producido al sistema pero y nosotras o sea realmente lo que nos está transmitiendo este sistema es que importamos muy poco la salud materna y la satisfacción de las mujeres importa muy poco en todo esto cuando en realidad es un enfoque muy equivocado porque la salud de estos bebés mental y física depende de la salud de estas madres entonces es que lo tenemos tan equivocado el enfoque que
Alejandra (28:56)
mmm mmm
Laia Casadevall (29:18)
hasta que no cambiemos un poco el enfoque, no vamos a ir a mejor, está claro.
Alejandra (29:26)
sí, sí, totalmente. Y bueno, volviendo al tema de las tasas, las tasas de inducciones, que es tremendo lo del 40%, sí, más o menos estamos alrededor, ¿no? 30, 40, unos más, unos menos, pero y eso de inducciones, eso de inducciones, luego ya la oxitocina intraparto, ¿no? Claro, con esos procesos medicalizados ya viene un modus operandi muy automático, muy directo, muy
Laia Casadevall (29:34)
Una barbaridad.
exacto.
Alejandra (29:50)
influenciado por todo el plan de trabajo de ese día en la sala de partos, ¿cómo diferenciar cuando estamos ante un límite estructural real y cuando hay un margen de acción individual que quizás tampoco estamos aprovechando los profesionales? ⁓ Igual que hablo de las inducciones, trasladarlo a la gestación, al seguimiento, al acompañamiento de las mujeres.
Laia Casadevall (30:14)
Bueno, límite estructural es algo que nosotros no podemos hacer, no podemos cambiar, ¿no? Desde nuestro lugar es algo que, por ejemplo, pues las ratios inhumanas que tenemos a día de hoy, que una matrona, pues no tenga el famoso one-to-one que recomienda la evidencia científica, una matrona para cada mujer, sino que hay una matrona para tres o cuatro mujeres. Entonces, ¿cómo?
¿qué voy a hacer yo desde aquí? ¿qué puedo hacer yo? Porque al final yo siempre digo la violencia obstétrica es estructural, no es señalar con el dedo a alguien en concreto, sino que es esto, es el sistema que nos maltrata a nosotras como profesionales porque realmente tenemos unas condiciones horribles a día de hoy de trabajo y esta violencia que recibimos los profesionales al final es
una violencia que reciben las mujeres porque si a ti el sistema está poniendo una matrona para cuatro mujeres a ti te están violentando porque no puedes ejercer como deberías ejercer aunque lo desees con toda tu alma, ¿vale?
Y luego, ¿qué tipo de atención va a recibir esta mujer? Pues es imposible que esta mujer reciba una buena atención, aunque esta matrona quiera ponerle todo el amor del mundo. Al final es algo estructural, que tenemos que entender que muchas veces no es poner el dedo señalando a no sé quién, sino que es muy gordo el problema. Entonces estructural es cuando algo no podemos cambiar, pero
sí que hay muchas cosas que nosotras, desde nuestro lugar, podemos hacer y marcan esa diferencia. Y es esto, lo que decíamos, cosas tan básicas y tan simples como tratar a las mujeres con respeto y humanidad. Yo creo que para mí esta es la base esencial. Cuando una mujer...
se siente bien atendida, que se le ha explicado todo con delicadeza, con objetividad, con evidencia científica, se la ha tenido como protagonista de su historia, informa en todo momento, ella siente que ha tomado las decisiones de verdad, etc., aunque su parto acabe como acabe, porque muchas veces eso no está nuestras manos, pues la experiencia va a ser muy diferente. Entonces, la percepción
de violencia obstétrica no viene cuando te has sentido bien tratada, sino viene cuando te has sentido violentada en este proceso de parto y nacimiento.
Entonces hay cosas simples que que en nuestras manos y que podemos hacer como todo esto que decíamos, el presentarte, el informar bien a las mujeres, tener claro la ley de autonomía, de que ellas deciden, no hacer miradas de desaprobación cuando algo no nos parece bien, sino aceptar sus decisiones desde el respeto y la empatía.
Alejandra (33:02)
Sí, sí,
como estar en el lugar, colocarnos en el lugar horizontal con ella, estoy aquí contigo y esto está siendo de esta manera por esto, aquí podrías, tienes este margen también, porque también hay un margen en el que se puede o no tal y como son las cosas y estoy aquí contigo en esta historia.
Laia Casadevall (33:08)
que es lo que está en el cholo.
Alejandra (33:23)
eres, no es todo tú.
Judith Janssen (33:23)
Es creerse
la autonomía de las mujeres realmente, es como también es esa base, ellas son las que decidan. Tu libro está dirigido hacia mujeres, yo veo también mucha importancia de todo lo que hables en tu libro para las profesionales, ¿cómo te gustaría que utilizaran tu libro?
Laia Casadevall (33:26)
mmm
Bueno, yo creo que es un libro para que lo lean,
los profesionales de la salud porque es lo que comentaban muchas veces estamos situadas en un lugar de trabajo y no vemos pues toda la fotografía de lo que ocurre, muchas veces atendemos un parto y nunca más vemos a estas mujeres o las atendemos en primaria y nunca más las vemos. Osea veces no somos conscientes pues de qué es esto de la violencia obstétrica y cómo impacta realmente
en la vida física y psicológica y social, etcétera, de las mujeres. Entonces, yo creo que es un libro que todos los profesionales deberían leer para acercarse a qué es lo que les pasa a las mujeres que han vivido esto y para empatizar un poco con lo que significa haber vivido violencia obstétrica.
Y bueno, hay muchos tips en este libro para ver esto desde nuestro lugar, qué podemos hacer para que esto sea un poco mejor. Sin grandes recursos ni grandes...
Alejandra (34:45)
Mm-hm.
Laia Casadevall (34:48)
cosas, no? Ni grandes cambios. Hay muchas cosas pequeñas que están en nuestras manos y leyendo este libro pues te puedes dar cuenta de, ostras, las mujeres repiten mucho pues esto, y este te puede hacer un cambio de chip y decir, voy a intentar a partir de ahora pues sabiendo qué impacta tanto, no? Esto pues voy a... Entonces al final es, es, es, que pienso que es súper importante
que pueda llegar a los profesionales que acompañan a las mujeres.
Judith Janssen (35:17)
Sí, que lean esto, que sienten eso, que sienten lo que tú dices empatía y que incluso yo veo también un valor en llevar eso a conversaciones dentro de los equipos incluso, ahora creo que hay una división también un poco entre los profesionales que sí que sienten eso, que incluso a lo mejor lo han vivido, lo han visto y que se sienten impotentes.
y otras que se sienten también de alguna manera, a lo mejor que no les resuena, Como que no sienten que están violentando, de alguna manera hay por haber una negación ahí. Y yo creo que realmente sería interesante juntar esos discursos para entender qué es lo que está pasando.
Laia Casadevall (35:50)
¡Vamos!
Es cierto. Sí, crear debates,
crear debates. Es que al final lo importante es esto, crear espacios de debate donde podamos hablar de todo esto, pero invisibilizar más el dolor de las mujeres cuando tenemos estudios hechos en España que dicen que casi el 50 % de las mujeres, hay otros estudios que el 60%, o sea, que unas cifras muy altas de mujeres que perciben haber recibido violencia obstétrica en sus partos. Cuando esto está...
evidenciado, documentado, publicado, cuando tenemos informes del Parlamento Europeo, de la OMS, de Naciones Unidas, tenemos que hablar de este problema, no podemos ignorarlo más. Entonces, aunque nos moleste, aunque a veces pues nos duela, porque al final admitir que está pasando esto es admitir que estamos haciendo cosas que podrían hacerse mejor. Y para esto necesitamos una mentalidad crítica y
Alejandra (36:33)
Hmm.
Laia Casadevall (36:49)
Esto es lo que a veces carece aquí, que pensamos que ya lo hacemos todo bien, como se ha hecho así toda la vida, funcionar para que vamos a cambiar ahora las cosas. Entonces, importante esto, lo primero, empezar a escuchar, porque es el primer paso para hacer el cambio y crear espacios para hablar de todo esto, desde el respeto y la empatía.
O sea, cuando es tanto el porcentaje tienes una obligación como sistema de parar y escuchar y decir oye, a ver, ¿qué estamos haciendo mal? Vamos a escuchar a las mujeres, vamos a validar sus historias, porque al final invisibilizar es más doloroso también para estas mujeres.
Alejandra (37:28)
Sí, sí, la capacidad de ningunear es increíble.
Laia Casadevall (37:31)
Gracias.
Judith Janssen (37:33)
Pues Laia,
me gustaría darte las gracias porque realmente no solamente por estar aquí con nosotras que eso es un regalo de poder disfrutar un poco de todo lo que cuentas, de todo lo que has vivido pero también obviamente de todo lo que traes, de tu experiencia, de tu trabajo de activista
y de difusión que ha sido y sigue siendo supervaliosa. Entonces muchísimas gracias por todo eso.
Laia Casadevall (37:58)
Muchas gracias chicas por haber dado voz a este libro y a todas las mujeres.
Alejandra (38:03)
Bueno pues gracias Laia, gracias Judith por compartir otra vez más a nuestros oyentes que se suscriban. Suscríbete a aguasclaras.org, nuestro newsletter, y a escuchar todos los capítulos que tenemos grabados hasta ahora.
Judith Janssen (38:19)
En Aguas Claras seguimos conversando, reflexionando y reivindicando nuestra profesión. Suscríbete a nuestra newsletter en aguasclaras.org y síguenos en
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